Muchas personas toman decisiones y a la postre, reniegan de la decisión que tomaron, hay personas que referente al matrimonio dicen: ¡Yo pensé que iba a funcionar!, otros aseguran: ¡Creí que era el negocio de mi vida!, algunos afirman: jamás pensé que este país sería una desgracia para mí, por otra parte, otro grupo dice: elegir esa profesión fue un error.

Amigo, ¿cómo sería la vida con Dios? Que nunca se equivoca, ¿imagine cómo sería su vida, si Dios estuviera en ella? Alguna vez una estrella de la música en Brasil, víctima de sida, en la plenitud de su juventud dijo: “No me arrepiento de nada de lo que hice y si tuviera que vivir otra vez, viviría todo de nuevo”. Pero en verdad lo que este hombre afirmaba con tanta seguridad era una necedad, si él hubiera vivido con decisiones acertadas, seguramente habría disfrutado de muchos años más.


¿Qué entendemos por decisión?

Se entiende por decisión, la opción que tiene alguien de elegir entre dos o más alternativas. Todos los días tomamos decisiones y por eso su importancia.

Existen decisiones rutinarias y comunes como las que se dan a la hora de vestirse, ponerse el calzado o cepillarse los dientes. Pero existe otras decisiones que son urgentes, que pueden traer serias consecuencias si no se resuelven inmediatamente, otras decisiones son problemáticas estas se toman cuando surge una dificultad, cuando no hay solución evidente.

A menudo tomamos decisiones, pero muchas veces las decisiones que se toman son influenciadas o presionadas por otras personas y en ocasiones no se tiene la oportunidad de analizarlas, basando la decisión en la emoción, los cuales tienden a llevar a las personas arrepentirse. Existen otras que se toman cuando falta el tiempo, por esta razón son peligrosas, dado que el afán no permite reevaluar las prioridades y no hay suficiente tiempo para evaluar si la decisión que se está tomando es correcta o equivocada.


¿Cómo tomar buenas decisiones?

Existen cuatro conceptos que le ayudaran a tomar decisiones acertadas.

Esperar: La palabra de Dios nos invita a esperar en Él, para tomar decisiones adecuadas se debe tomar tiempo para examinarlas, para contemplar los pros y contra de la decisión. No actué de forma impulsiva porque lo va a lamentar. Santiago 1:19, afirma: Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.

Compare: El salmista David decía: Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Cada vez que tenga que tomar una decisión compare a la luz Biblia, y revise si lo que va hacer tiene un sustento bíblico, si está de acuerdo a la palabra de Dios, así podrá tomar las mejores decisiones de su vida.

Pida a Dios sabiduría. El apóstol Santiago hace énfasis en esto ya segura: si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

Evalué: Consideré los efectos y consecuencias futuras de la decisión que usted va a tomar.

La vida está hecha de decisiones y si se toma una decisión equivocada tendrá toda la vida para acordarse de ella. Dios no quiere que usted se precipite, Él quiere ayudarle a tomar sabias decisiones. Hay personas que están a punto de tomar malas decisiones porque no tienen claro lo que dice Dios respecto a este tema.


Consejos prácticos

Cuando alguien tiene temor de Dios, Él se ve precisado a enseñarle lo que debe hacer y esto es de vital importancia. ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que ha de escoger. Salmos 25:12


Escudriñe la Biblia y Dios alumbrarán sus ojos, se caerá toda oscuridad y todo lo que atormenta y perturba su vida. Así que tienes una gran oportunidad de tomar decisiones basada en la sabiduría y en el aval de la palabra de Dios. Salmo 19:8 dice: Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.


Guarda silencio ante Dios, si Dios no se ha pronunciado, no debe actuar de forma precipitada. Salmos 37:7. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades. 


Si quiere tomar buenas decisiones debe andar con sabios, no con personas necias, volátiles o emocionales y sin profundidad. Proverbios 13:20. El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado.


Tenga fe y confianza en Dios. Proverbios 3:5-6. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y note apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.


Admita su debilidad y limitaciones ante Dios. Hebreos 4:15. Porque no tenemos un sumosacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 


El hombre que teme a Jehová, Dios le enseñará como decidir de acuerdo a su voluntad, porque Él conoce el futuro estando en el presente.

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